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Tobillera después de un esguince

¿Usar tobilleras después de un esguince?

El uso de tobilleras es algo que se plantean muchas personas después de haber sufrido un esguince de tobillo. El argumento suele ser que notan la articulación protegida, segura y que así les limita el movimiento que es lo que les desencadena dolor. Otro motivo que dan los pacientes es que con la tobillera no se van a volver a lesionar.

Veremos a continuación como la mayoría de estas ideas no son correctas y en qué casos es recomendable el empleo de tobilleras.

¿Qué aporta la tobillera?

Es cierto que los pacientes notan la articulación protegida y segura al utilizar este tipo de prenda. Estas características las va a cumplir cuando la tobillera sea adecuada. El problema aparece si la adaptación no es idónea, como las de tipo calcetín, donde lejos de proteger y asegurar la zona, lo único que hacen es comprimir y dar calor a la articulación.

A pesar de que aporta seguridad, debemos tener en cuenta cuál es el verdadero objetivo de su utilización, es decir, si lo que necesitamos realmente es proteger y limitar el movimiento de la articulación.

¿Cuándo usarla?

Según los últimos protocolos de recuperación de tobillo, solo debe emplearse durante los primeros días si la lesión tiene cierta gravedad, como los grados II y III (rotura del ligamento parcial o total).

Por lo tanto, conforme vayan pasando los días será menos necesario el uso de tobilleras y más recomendable la aplicación de movimiento y terapia activa.

Prevención de lesiones

Es totalmente erróneo pensar que con la utilización de esta ayuda no se va a volver a provocar la lesión. Si el mecanismo que ha producido el daño se reproduce, y la única terapia ha sido llevar esta prenda, lo normal es que se repita la lesión. Las tobilleras rígidas tampoco previenen de un esguince en ese caso, ya que la articulación seguirá resentida para esos movimientos.

Tu musculatura va a ser la que evite que se produzca de nuevo un esguince. Lo ideal en el tratamiento es llevar a cabo una terapia activa adecuada y personalizada, en la que el fisioterapeuta planifique tu progresión y programación de ejercicios.