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Escoliosis

Tipos de escoliosis y posibles tratamientos

La escoliosis, a grandes rasgos, consiste en una desviación lateral a un lado o hacia el otro de la columna vertebral. Puede provocar que los hombros se encuentren a diferente altura.

Esta alteración diagnosticarse en la adolescencia, que es cuando la columna vertebral experimenta su mayor crecimiento

Tipos de escoliosis

  • Congénita: causada en numerosos casos por la malformación de alguna de las vértebras de la columna. Se hace visible desde el nacimiento del niño y suele tener asociadas otras patologías.
  • Neuromuscular: por la alteración en el funcionamiento del sistema nervioso o la musculatura, como en las distrofias o la parálisis cerebral.
  • Por compensación: adultos o jóvenes con asimetría en miembros inferiores pueden llegar a producir escoliosis para equilibrar ese desnivel en la longitud de las piernas.
  • Idiopática: Se desconoce la causa, siendo los que lo padecen personas sin otras patologías.

Según la edad de presentación se considera

  1. Infantil: desde que nace el niño hasta los 3 años.
  2. Juvenil: de los 4 a los 10 años.
  3. Adolescente: a partir de los 14 años.

Diagnóstico de escoliosis

El diagnóstico previo se realiza rápidamente por parte de un médico o fisioterapeuta. Le pedirá algunos movimientos al paciente y observará el equilibrio de ciertos puntos anatómicos de referencia. En ocasiones se suele solicitar una radiografía de columna o una telemetría para confirmar el diagnóstico.

La asimetría de la columna vertebral se evalúa en grados. Se considera una escoliosis

  • leve cuando la curvatura no llega a los 20º,
  • moderada al encontrarse entre 25º y 40º,
  • grave al superar los 50º.

En ocasiones, si es un caso grave se planteará una cirugía correctora para recuperar su simetría.

Tratamiento de fisioterapia

El tratamiento suele ser activo, mediante estiramientos globales y fortalecimiento de los músculos que lo necesitan. La musculatura del CORE o abdominal profunda es la que más se trabaja.

Del mismo modo, otro tipo de terapia activa que se lleva a cabo y es igual de efectiva es la realización de un programa en piscina. Así, aprovechamos las características del entrenamiento en agua para realizar ejercicios que se vean facilitados o dificultados al estar sumergidos.

En casos donde se manifieste mucho dolor se pueden aplicar otro tipo de tratamientos, como por ejemplo la terapia manual.

Es de vital importancia que el fisioterapeuta sea quien determine el tipo de terapia que convendrá a cada persona. También llevará el control y la progresión en los ejercicios según la evolución del paciente a lo largo de las sesiones.